La Perspectiva de Dios y tu seguridad


        I.            Eres declarado justo, a través de Jesucristo, sobre la base de la fe (Romanos 3:21-22; I Corintios 1:30; II Corintios 5:21; Filipenses 3:9) y no estás más bajo el juicio de la ira de Dios (Juan 3:36; Romanos 5:9, 8:1).

      II.            Estás en paz con Dios, porque has sido reconciliado con Él, a través de Jesús, y éstas totalmente justificado delate de Dios Todopoderoso (Romanos 3:24-26; 5:1, 5:11; II Corintios 5:18).

    III.            Ya no estás separado de Dios, ni eres un extraño a Su familia (Efesios 2:12-13, 19-20). Has sido adoptado en Su familia (Romanos 8:14-16; Efesios 1:4-5), eres coheredero con Cristo (Romanos 8:16-17; Gálatas 4:7), y recibes Su cuidado amoroso para siempre (Salmo 121; Juan 10:28, Romanos 8:31-39; I Pedro 5:7).

    IV.            Se te ha dado el regalo de la vida eterna (Juan 10:28), y tienes la certeza de que Dios continuará Su obra en ti, hasta que estés en su presencia (Filipenses 1:6; Judas 1:24).

      V.            Debido a lo que Dios ha hecho por ti, a través de Jesús, puedes tener confianza de que Él te ayudará en todas y cada unas de las situaciones de la vida (Romanos 8:32; Hebreos 2:18, 4:15-16).

    VI.            Como hijo de Dios, eres una nueva creación (II Corintios 5:17). Ya no necesitas estar esclavizado al pecado (Romanos 6:6, 14, 17-18, 22) sino que debes ser esclavo de la justicia (Romanos 6:16-18). Has sido liberado para servir al Señor y a los demás (Romanos 15:1-3; Gálatas 5:13; Colosenses 3:24).

  VII.            Tienes la promesa de Dios de que Él te hará capaz de manejar cualquier problema que venga a tu vida. Además, ya no tienes que ser derrotado por cualquier problema, porque Dios no permitirá que ninguna dificultad en tu vida te pueda abatir (Romanos 8:35-37, I Corintios 10:13). Además, Él obrará activamente en cada dificultad para tu bien, al continuar tu andar en Su camino (Romanos 8:28-29).

VIII.            Ahora tienes la capacidad de entender que Dios utiliza las pruebas y problemas como oportunidades para el crecimiento espiritual (Romanos 5:3-5; Santiago 1:2-4).


    IX.            Puedes tener confianza ya que Jesús nunca te dejará (Mateo 28:20; Hebreos 13:5). Él tiene conocimiento sobre todos los problemas que enfrentarás, y te muestra Su misericordia. Más aún te invita a acercarte confiadamente a Él por su gracia y ayuda en tiempo de necesidad (Hebreos 4:15-16).

No hay comentarios:

Publicar un comentario